CRÍTICA LITERARIA - "Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos" de Emmanuel Carrére

12.10.2018

CRÍTICA LITERARIA


"Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos"

de Emmanuel Carrére


Por Jesica Sabrina Canto


Jesica Sabrina Canto, Crítica Literaria

Contacto: jesicasabrinacanto@gmail.com 

Artículo originalmente publicado en "Reseñas de Lápiz y Papel":

www.jesicasabrinacanto.blogspot.com


Para los amantes de la ciencia ficción, esta es una de las tantas biografías existentes sobre Philip Dick. Este libro cuenta la vida de Philip haciendo la relación con su obra, y está redactado de tal forma que parece una novela en lugar de una biografía. Es que la vida del autor de El hombre en el castillo y Ubik, entre muchas otras, es al igual que sus ficciones un derrotero oscilante entre la revelación de una verdad y la locura. Debo advertir que en esta biografía, de un escritor icónico para el género al que se dedicaba, se cuentan las tramas e incluso los finales de sus obras.

Para el que ya conozca las novelas de Dick, la relación entre estas y su vida es asombrosa. Los hechos reales y las historias ficcionales se reflejan mutuamente, sumado a lo inverosímil del proceso de escritura de este novelista. Para los que aún no hayan leído ninguna de sus novelas, les confieso que yo tampoco lo había hecho antes de toparme con esta biografía, pero gracias a este libro he podido conocer sus tramas y disfrutar de las ideas, a mí parecer originales, que el autor ha desarrollado en su obra. A su vez, la lectura de esta biografía ha despertado mi deseo por leer estas novelas.

Como lector me siento culpable, en parte, porque todos estos libros de los que uno disfruta y mucho más de esta biografía, tuvieron un alto costo. No puedo más que sentir compasión por este genio de Philip Dick que estuvo muy lejos en toda su vida de poder disfrutarla, su fascinante imaginación creadora es producto, a mi parecer, de los padecimientos psicológicos del autor. Pero no solo sus trastornos fueron su padecimiento, sino que este escritor se sintió siempre, y lo fue en gran parte de su vida, como un relegado, puesto que para la época en la que le toco vivir (1928-1982, E.E.U.U.) el género de la ciencia ficción era considerado inferior en relación a la literatura.

¿Qué pensaría si viviera hoy, si supiera que se lo nombra como uno de los grandes exponentes de este género que finalmente se consagro en el ámbito literario?, me pregunto. ¿Hubiera intercambiado el su capacidad de creación de historias por una vida estable? Hay muchas preguntas que me gustaría hacerle tras conocer su vida, imposible: ya está muerto, pero quizás no. Quizás seamos nosotros los que estamos muertos, quizás la realidad sea lo opuesto a lo que pensamos. ¿Cómo no dejarnos llevar por ese juego mental de pensar que quizás todo es al revés luego de haber leido a Philip Dick?