ENTREVISTAS - Néstor Villoldo: "Siento que estoy todo el tiempo robándole imágenes a la ciudad"

04.10.2018

ENTREVISTAS - Mundo Literario


Hoy: Néstor Villoldo (Escritor, Actor)

por Maximiliano Curcio

BIO

El talentoso escritor y actor Néstor Villoldo nació en ciudad La Plata,  provincia de Buenos Aires, en 1951.

Publicó:

  • "Des-Armado", libro de relatos poéticos. Edición independiente, 1991.
  • "Planeta Diminuto" (Malisia Editorial), cuento para niños ilustrado por Sofía Ramacciotti, 2014.
  • "Shemale" (Malisia Editorial), 2016.

· Tu obra "Shemale" es un relato que hace foco en describir las relaciones personales, temáticas adultas que se nutren indudablemente de experiencias individuales que van conformando la trama de cada autor, de cada artista. Marcas de autor y obsesiones personales que prefiguran su propia visión del mundo. Y en el caso de "Shemale" también está presente y de una forma muy fuerte un 'ella', la mirada femenina. Cómo vas conjugando estos distintos elementos en tu cosmovisión creativa? Y acaso, qué rol juega tu faceta de actor?

Todos los relatos que escribí son experiencias individuales que transitan mi interior, y se convierten en metáforas texturas o colores personales. Cuando trabaje en una fábrica, de joven, no tenía ni la más remota idea de qué iba a hacer con mi vida. Pasé por varias etapas. Podría haber sido arquitecto, cura, ingeniero, pero finalmente me convertí en escritor y actor. También podría haber sido un desaparecido y nada de esto existiría. Esa experiencia que vivi a los 20 años, en la fábrica, transitó en mi hasta hace tres o cuatro años, cuando las plasmé en palabras escritas. A veces no sé distinguir quien escribió esas palabras, no se discernir. Si el Néstor que fue hijo, el Néstor que hoy es padre, el Néstor hermano, el Néstor que sufrió mucho o el Néstor que en aquel entonces tenía la autoestima por el piso. Creo que la escribieron un poco entre todos, todas esas personalidades que conviven en mi interior. Creo que todos se conjugan y unos se dictan a otros.

Tengo un femenino muy fuerte. Todos tenemos una parte femenina que nos convive. Y no estamos hablando de sexualidad. Quizás de forma inconsciente o no, de alguna manera está en mi cabeza. Necesito reivindicar esa mirada femenina. En definitiva, estoy reivindicando mi parte femenina. Yendo al relato 'Shemale', allí hay también una mirada femenina diferente, una mirada desde ella, diferente.

· Pareciera que el texto transita las distintas formas posibles de identidades. Pero sobre todo es una lectura en estado de alerta permanente, en ese pasaje de identidades, de un estado a otro. Acerca de esa mirada de alerta y la estigmatización de las minorías por estos tiempos, como capta tu mirada la búsqueda de una reivindicación a pensar las condiciones sexuales como algo no peyorativo en tiempos futuros? Y pensando desde el juego idiomático que plantea el título, cómo pensás que se posiciona tu texto en este sentido?

A mediados de la década del 90 tuve un negocio en la zona roja de La Plata, por ese entonces empezaban a aparecer chicas que vivían adentro del cuerpo de chicos. Necesité valorizarlas, reivindicarlas. Mostrar lo que la sociedad hacia con ellas. Las he visto luchar contra sus cuerpos, que no reunían las condiciones que la sociedad impone para la feminidad. Hacían cosas estrafalarias para conseguir un cuerpo femenino, se mezclaban el ansia de ser reconocidas por unas horas junto con la muerte. Esas chicas mostraban toda su alegría por haber salido del caparazón, sin embargo la sociedad las segregaba. Necesitaba escribir sobre esa ambigüedad. Lógicamente, hay gente a la que la atrae esa indeterminación, a otros les genera rechazo. Para cambiar el paradigma, necesitamos un cambio político y cultural muy grande. Hay muchos temas en nuestro país en los que estamos retrocediendo a pasos agigantados.

Respecto del pasaje de sexo, la intención no fue que se transforme en algo peyorativo. De hecho el título del libro lo es. Tiene que ver con la pornografía, el título en ingles significa "ella hombre" "machona" y "Ella hecha hombre desprolijamente". Sin embargo, cuando uno investiga en la sexualidad, todo en la web te lleva a esa palabra. Por eso la utilice, me pareció apropiada y que podría tener cierto encanto, cierto gancho. Sin que el cambio de identidad se convierta en algo ofensivo. Justamente, para que este pasaje de identidad sea más natural debería de haber una aceptación, soltando los prejuicios, cambiando paradigmas. Por eso, me posiciono proponiendo la libertad de elección y el disfrute.

· Y al respecto, opinás que el escritor debe escribir desde el compromiso? Pensás que debe estar atento a lo que sucede en el mundo y hacerse eco de esas flaquezas que atraviesa el hombre de su tiempo?

Claro, yo estoy alerta, todo el tiempo, viendo que sucede a mí alrededor. Con respecto al pasaje de identidades, debemos estar muy alertas. En definitiva, quizás, el político o aquella persona que te representa están cambiando de identidad y si no estás alerta, en determinado momento apoyas a alguien que fue hacia su esencia, pero en realidad te estaba mostrando otra cosa.

Estoy en contra de toda forma de estigmatización y discriminación. Shemale se posiciona en ese lugar. Quizás los textos que yo escribo están un poco velados, cubiertos por alguna opacidad. A mí me gusta que el lector levante esos velos, que descubra. Que corra esa opacidad y encuentre cosas. El libro se posiciona contra toda forma de estigmatización.

· "Des-Armado" es tu primer libro de relatos poéticos. Cómo te llevas con ese registro de la escritura, con el pulso y el uso de figuras retóricas a la hora de crear un relato de este estilo?.

Mi primer libro se llama así por dos razones: primero porque en cada uno de los relatos, hay una parte mía. Yo estoy desarmado adentro de ese libro. En segundo lugar porque cuando uno escribe se expone, sea en tercera persona o una mujer, siempre es uno. Allí estoy mostrándome, no tengo armas para defenderme, ni tampoco las quise tener. Por eso estoy desarmado.

Las figuras retóricas son la esencia de lo que escribo, me da placer armar figuras inconcebibles, irrealizables. Me da placer trabajar con esas ellas, transformar al lenguaje, sin perder de vista lo que quiero decir. Por mi experiencia, sé que eso atrae al lector y a la vez le cuesta. Lo cual está bien. Entender una figura, sacarle la opacidad, develarla. En lo personal me gusta mucho proponer ese desafío.

· Si hablamos acerca del acto creativo y el oficio del escritor, un autor compone escenarios, situaciones y personajes y posee diferentes formas de llegar a esa inspiración. En tu escritura parecen estar muy presentes las imágenes. Qué métodos utilizas para trabajar lo visual y cómo vas dando forma a esos mundos desde el proceso creativo?

Suelo escribir frases, pequeñas descripciones. Por ejemplo, tuve a "La Mujer que fue Gorda" sentada delante de mí, en un hospital. Ese día y en ese lugar nació Tríptico de Hospital. Las otras dos historias, también, anduvieron dos horas por la sala de espera del Hospital Policlínico. Arme en base a imágenes estos relatos. Como escritor, como mi esencia manda, pienso... ¿que me conviene? Entonces intento exacerbar las características de los personajes que me llaman la atención. Y así se van guardando ideas, pequeñas descripciones, que suelo rescatar más adelante, cuando me interesa desarrollar esa u otras historias. Así voy trayendo cosas y armando como un rompecabezas, como si fuera una ópera en donde se van ensayando, desordenadamente, los diferentes actos hasta llegar al ensayo general durante el cual todo encaja.

Siento que estoy todo el tiempo robándole imágenes a la ciudad, a los lugares donde voy. De esa manera doy los primeros pasos, ordenando las imágenes que darán vida a mi próximo libro, que seguramente se llamará El Pájaro Boxeador, basado en un hecho real ocurrido años atrás.

· Has publicado tu trabajo desde una editorial independiente, Malisia, con quien ya habías trabajado para tu anterior publicación, Planeta Diminuto. Que representa esta experiencia para vos? En qué planes te encuentra la escritura ahora?

Llegue a Malisia por intermedio de Mariela Anastasio, una escritora platense, que no se dedicaba pura y exclusivamente mente a la escritura, sino que era dramaturga y directora de teatro. "Mi directora". Ella había leído Planeta Diminuto haciéndome una devolución muy interesante con la que pude terminar el libro. Llegado el momento de editar, aconsejado por Mariela, llego a la editorial, con quien, a su vez, ella estaba a punto de publicar. Allí me contacto con Agustín Arzac y Pablo Amadeo. Mi libro quedó en sus manos. Son de los mejores editorialistas que hay, hicieron un trabajo maravilloso con Planeta. SHEMALE quedó en las manos de Agustina y Francisco Magallanes otros capos. Sigo con el grupo porque son personas con las que tengo coincidencia de pensamientos y están convencidos de lo que hacen y lo que hacen lo hacen muy bien.